sábado, 24 de diciembre de 2011

Nochebuena

1903. Nochebuena.
La pequeña niña estaba sentada en el dorado salón en una pequeña silla de terciopelo. Llevaba un elegante vestido de muselina y dos zapatitos de charol que la hacían daño en el dedo meñique. En su rizado pelo negro se reflejaban miles de colores bajo las luces del Árbol de Navidad que decoraba la estancia.

Su hermano mayor le traía de vez en cuando algún dulce que conseguía sobrevivir a la peligrosa travesía que tenía que recorrer desde las mesas. El salón estaba lleno de hombres y mujeres vestidos con sus mejores galas. Las mujeres tenían la cara empolvada de tal forma que a cada movimiento del baile navideño una pequeña nube blanquecina se elevaba por encima del humo de las pipas de los caballeros que observaban el espectáculo que los rodeaba. Los jóvenes de la fiesta estaban sentados en la esquina opuesta a la del Árbol. Se dirigían silenciosas miradas que transmitían los mensajes mas profundos y superficiales que suelen rodear a esas jóvenes mentes enamoradizas. Se mantenían algo alejados debido a la intensa mirada de la anciana madre de una de las jóvenes. Pero esa vigilante mirada no podía cerrar el flujo de sus sentimientos y sensaciones.

Los más pequeños recorrían los túneles que dejaban las volunptuosas faldas y trataban de acumular el mayor número de dulces posibles para terminar en una batalla bajo las mesas del salón.

Los músicos tocaban canciones tradicionales y propias de las fiestas de Pascua. Algún anciano se mantenía cerca del violín y trataba de tararear las conocidas melodías.



Mientras tanto nuestra pequeña niña observaba esa extraña situación que la rodeaba mientras pensaba en su querida muñeca de trapo que la esperaba en la habitación sobre su cama. En su pequeña y regordeta mano sostenía el pequeño libro de ilustraciones francesas que había dejado San Nicolas bajo el Árbol navideño. El sueño comenzaba a vencer a sus pequeños párpados de largas pestañas oscuras.

Se abrió la puerta de atrás. La joven niñera entró y cogió en brazos a la pequeña.

Una vez en la habitación la niñera la desvistió y la acostó con cariño junto a su muñeca.

-Cánteme una canción mademoiselle..-susurró a las puertas del sueño la niña.



-Douce nuit, sainte nuit... -comenzó a cantar con dulce voz mientras besaba la medalla de la Virgen que colgaba del cuello de la criatura.



martes, 20 de diciembre de 2011

Historia de una espera


...




Y el silencio inundó su alma hasta que su beso rompió la barrera del sonido





...

viernes, 16 de diciembre de 2011

Treinta y seis teclas negras

Oigo tu respiración y sé que siempre vas a estar. Sé que pase lo que pase, estarás a mi lado y podremos hacer frente a todo y más. Juntos.
Cuando éramos jóvenes soñábamos con nuestra vida juntos, pero nunca pensamos que pudiera llegar a ser tan maravillosa como es.
Los niños, nuestros niños, esos bebés a los que dormías tocando suavemente las teclas de tu piano... Esos niños, han crecido. Vienen a vernos ahora en Navidad y sé que tu les sigues viendo como el primer día de sus vidas...
La casa ya no es lo que era. ¿Recuerdas lo emocionados que se ponían los gemelos cuando traíamos algún mueble nuevo? Recuerdo cuando al fin conseguimos comprar un reloj para la cocina, fuiste enseñándoselo a cada uno...La verdad es que has sido un padrazo y eres un abuelo maravilloso. Pero sobre todo eres mi marido, el hombre de mi vida. Y te quiero.
..Esa tarde de Diciembre hace ya toda una vida en la que me conquistaste tocando el Claro de Luna de Beethoven (Op.27). Tus brazos, tus dedos sobre el teclado y tu mirada entre el piano y tu corazón, y tus sentimientos, y ese beso que lo comenzó todo.
Y hoy estás aquí a mi lado y tus ojos ya tienen la dulce sombra del tiempo, pero sigues siendo tú, mi joven y adorado pianista, mi amor,mi todo.

lunes, 5 de diciembre de 2011

La vida real la hacemos nosotros

"Ya no soy capaz de vivir sin pensar en ti. Apareces todas las noches en cada suspiro. Eres más importante que cualquier cosa. Puede que amándote solo me esté destruyendo, pero temo desaparecer si dejo de hacerlo"

Hoy he salido un poco antes de clase. Había tenido una tutoría en la que sólo he conseguido aumentar mi agobio. Hay tantas cosas que hacer, tantas entregas y trabajos. Iba bajando la calle hacia la parada del autobús. Cojo ese autobús todos los días. Me gusta descubrir a los nuevos viajeros que cada día aparecen sentados alrededor mio. Todas esas personas tienen sus historias y preocupaciones, como yo. De vez en cuando aparece algún chico que podría llegar a ser mi príncipe azul si esto fuera una serie americana, pero no, esto es Madrid, esas cosas no pasan. Un día conocí a un australiano y a un francés. Eso fue onírico! Desde entonces no ha vuelto a pasar nada digno de mención... Pero..hoy cuando me he sentado y he mirado alrededor..te he visto a ti! a la ultima persona que esperaría encontrarme. Tú.
Estabas sentado enfrente, escuchando música y escribiendo algo en tu Black. No sabia que hacer, si saludarte, o no. Y si te saludaba, ¿cómo lo hacía?
Te has bajado tres paradas antes de la mía, pero no me miraste, no me viste. No...no tuve la oportunidad de volverte a mirar a los ojos...
La cobardía nos hace desgraciados...


miércoles, 16 de noviembre de 2011

Otra Puerta

Y descubres una mirada nueva, que te cuenta mil historias que nunca antes habías oído.
Descubres otra vida, otra realidad. Y la curiosidad que sientes es renovadora.
Te das cuenta de tu ignorancia y de lo que el mundo te está guardando.
Y descubres un timbre nuevo, un olor nuevo, una sonrisa distinta, un movimiento de manos, una postura diferente, un nuevo color de ojos.
Y un recuerdo comienza a entrelazar historias y fantasías en tu mente.
Y todo parece perfecto, todo puede ser, todo puede pasar...pero el tiempo sigue.
Y la mirada se va..




miércoles, 9 de noviembre de 2011

Tras el silencio que deja un beso.






-¿Sabes qué?

-A veces.











lunes, 7 de noviembre de 2011

3º Pequeños cambios

-Mami..-Dijo Katherine abriendo la puerta
-Pasa cariño.
-Mira quien ha llegado.- Jack asomó la cabeza detrás de su hermana.
-Hola mamá, ¿que tal estás?..bueno esto...Quiero decir..¿Estas mejor?
-Estaré mejor cuando me des un beso cielo.
-Ya, bueno...- Jack gruñó un poco pero besó a su madre en la frente con ternura.
-Bueno, contarme, que tal vuestro día?
Jack miró a Katherine desesperado.
-Eh... pues bien, bueno se puede decir que bien.-contestó ella rápidamente.- No ha pasado nada fuera de lo normal la verdad..
-Bueno, mamá yo voy a bajar a hacer unos deberes que no pude terminar en el finde , va?
-Espera, cuéntame? que tal le ha ido el fin de semana a Hanna
Jack, casi muere dentro de si. Y Katherine salió en su rescate
-Ah! bueno está lo de la señorita Spencer, está embarazada-En lo que tardó en decir esto, Jack ya había volado.
-Eso ya me lo dijisteis el viernes Katherine. Me vas a decir que le pasa a tu hermano?
-Mamá, no te preocupes, de verdad, ahora procura descansar.
-Llevo todo el día tumbada Katherine no es descansar lo que necesito. ¿Qué le pasa a Jack?
-Nada serio mami, cosas de la vida..De verdad no tienes por que preocuparte, dale tiempo y te lo contará, seguro. Ahora tómate el té y trata de dormir.- su madre la miró con cara de preocupación.-Confía en mi mami, confía en mi...-dijo cerrando la puerta de la habitación con cuidado para no hacer mucho ruido.
La verdad es que Jack y ella se llevaban muy bien, pese a lo que la gente crea de los mellizos. Estaban muy unidos. Se querían de veras. Sabían que siempre se tendrían el uno al otro y eso es algo maravilloso.
Cuando Katherine llegó a la cocina se encontró con Jack comiéndose la cuarta tostada como mínimo y con todos los apuntes de Matemáticas esparcidos por todas partes, literalmente.
-¿Qué ha pasado?¿Te ha preguntado?
-No te preocupes, todo está...-pero el teléfono del salón sonó y lo que Katherine fuera a decir quedó en el olvido.
Jack se levantó y descolgó después de dos timbrazos.
-Ah! hola! ¿Qué? ¿Hablas en serio?. va...va..-Jack me miró avisándome con la mirada.-Es para ti, Luke.
- Para mi? No pienso ponerme.-Y volvió a entrar en la cocina poniéndose apresuradamente a recoger y tratar de ordenar el follón que había montado Jack en la cocina. Pero su voz llegaba desde el salón.
-No, no se quiere poner. Sí, sí esta en casa, si... ¿Y qué? No voy a obligar a mi hermana a hablar contigo.-Cuanto le agradecíó Katherine ese detalle a mi hermano- ¡Venga ya! Bueno, pues hasta mañana. Espero que te pongas a hacer tu parte del trabajo de Biología porque no voy a volver a hacértelo. ¿Me oyes, tío?. Venga, adiós.
Colgó. Y Jatherine después de unos minutos de tensión consiguió respirar tranquila.
-¿Por qué no te has puesto?- preguntó Jack desde la puerta mirando a su hermana con cariño.
-No tengo nada que decirle eso es todo. Y paso de incoherencias y de perder el tiempo.
-A mi no te me pongas seria eh!-No es mi culpa lo que le pasa a Luke.-dijo con una sonrisa.
-Y que le pasa exactamente a Luke si se puede saber? eh!-recriminó ella ya algo molesta.
-Bueno, eso no te lo puedo decir. Eres mi hermana, pero él es mi amigo y en estos temas no sería respetuoso decir nada. Ya te darás por enterada tú solita. Eres inteligente te viene en los genes. Créeme. Todo irá bien.
Jack siempre conseguía desconcertar a Katherine cuando actuaba así. Era como si se sacara las frases del guión de una película antigua de esas en blanco y negro.
Esa noche Katherine no durmió muy bien. "Todo irá bien" Bueno, si Jack lo decía sería verdad...Pff..y mañana martes. La verdad es que no quería creer a Jack, no quería volver a caer en la fantasía... Al poco se durmió y empezó a soñar que todos sus compañeros del instituto y bueno, también estaba su prima Claire y muchos señores con gabardina. Todos corrían hacia un enorme túnel marrón como con esperanza...
Sonó" Eigth Days a Week" de los Beatles. Medió dormida y un poco mareada Katherine alargó el brazo y cogió el móvil que estaba debajo de la cama. Un mensaje nuevo.

[Kathy, olvídame] -era Luke. Eso era demasiado. ¡Olvidarle! ¿Pero quién se creía que era?
Las cuatro de la mañana y ya de mal humor. Mal empezamos.





domingo, 6 de noviembre de 2011

Amarillo

-Corre Tommy!!
-Ya corro, lo que pasa es que mis piernas no quieren correr más...
-Pues diles que se esten calladitas vamos a volver a perder el autobús.- La distancia entre los dos niños cada vez era mayor.
-Dex...espera, por favor-jadeaba el pequeño.
Dexter llegó al último cruce de cebra. El autobús estaba parado y sólo quedaba una niña por subir.
-¡Espere!por favor. Mi hermano pequeño está cruzando.
Era verdad, en ese mismo momento el pequeño Thomas cruzaba la calle. Un coche rojo torcía la esquina a toda velocidad. Lo conducían dos chicos jóvenes que volvían de celebrar una fiesta en casa de un amigo que estaba sin padres ese finde.
TOMMY..!-un dolor que desgarra inundó la calle... Y poco a poco todos los niños fueron bajando del autobús amarillo. Lágrimas rociaron el asfalto y el silencio envolvió a Dexter para siempre.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Fuiste mi vida

Sólo me di cuenta cuando ya no oía tu risa detrás de la puerta mientras metía las llaves en la cerradura de casa al volver de la oficina. Cuando dejé de tararear nanas. Cuando encontré tus zapatitos guardados en un baúl. Cuando el olor a bebé dejó de recibirme cada día. Cuando ya no me despertaba por tus llantos. Cuando mis manos dejaron de ser un juguete para las tuyas. Cuando tus besos desaparecieron de mis mejillas. Cuando ya no me contabas tus aventuras en el patio del colegio. Cuando ya no podía ayudarte con los deberes. Cuando tuve que comprarte tu primer traje de chaqueta. Cuando dejé de curar las heridas de tus rodillas. Cuando tu voz dejó de saludarme en el desayuno. Cuando dejé de ser la única mujer de tu vida...
Creciste. Creciste y te fuiste. Y ya sólo me queda irme a la cama recitando el cuento de 'Pulgarcito' que tanto te gustaba.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

2º Hogar dulce hogar

El resto de la mañana pasó sin muchas alteraciones. Quizá cabría recalcar que Doris Calahan llamó al profesor de historia 'cretino engreído' por lo que visitó por segunda vez a la jefa de estudios. Por lo demás el tiempo siguió pasando al igual que las notitas de pupitre en pupitre relatando los más estúpidos disparates en un intento de huir de la monotonía de los lunes.
Cuando sonó el timbre a las dos y cuarto todo el mundo se levantó, cayó algún lápiz al suelo y poco a poco las clases fueron vaciándose. Katherine salió de las últimas, entretenida en encontrar la tapa del bolígrafo negro entre los lápices de colores, y los envoltorios vacíos de chicle que rellenaban su estuche. Doris la esperaba en la puerta moviendo nerviosamente el pie derecho.
-Venga ya Kathy! no se te va a secar el boli de aquí a tu casa...¡Vamos!por favor, ¡no aguanto más aquí dentro!
-Ya va, ya va..solo es un momento. ¡Ves! aquí está-dijo levantando victoriosa la mano.
-Pues venga.- .
Doris y Katherine eran amigas desde que sus madres coincidieron un día en el Sansbury, en el pasillo de los pañales. Siempre habían estado juntas y siempre se habían tenido la una a la otra. Eran como hermanas, es decir, las típicas amigas que hay en toda clase de 5º grado.
Pese a todo no podían ser más distintas la una a la otra, tanto física como psicológicamente. Doris era rubia,ojos castaños, llena de pecas, nerviosa, abierta, descarada, sonriente y bastante alta. Katherine por su parte era de mediana estatura(1,65 m.para ser exactos), bastante callada, de maneras muy frías como de otro siglo, ojos verdes y sonrisa puntual.
-¿En que piensas Kathy?-dijo Doris mirando con un poco de preocupación a su amiga. pues llevaban ya un rato calladas-¿Es por lo de Luke?
-Stevenson!!!-contestó en tono histérico Katherine saliendo sorprendentemente de su silencio y calmándose al instante.-No que va..ahora pensaba en como empezar el trabajo sobre la conquista de Guillermo el conquistador duque de Normandia...Es un personaje que siempre me ha intrigado.Vete tu ha saber por qué..-dijo con tono serio y despreocupado.
-Que rarita eres cielo...Mira que tener eso ahora en la cabeza ...
-¿Ahora?por qué dices 'ahora'.
-Pues porque llevo tres años si no más oyéndote hablar de 'Luke Stevenson el amigo de mi hermano'-tarareó burlonamente Doris-y ahora que el chico se interesa tú me hablas de Guillermo el Conquistador, es que quieres que me de un infarto o algo? Para que he oído tanto patatín y patatán acerca del sujeto si ahora te me vas a hacer la desinteresada..ehh! Contéstame, por qué ¡manda narices el asunto!- Doris terminó la reprimenda con una sonrisa encantadora que podría iluminar siete estadios de fútbol. Katherine se contagio y las dos empezaron a reírse calle abajo.
-No en serio, Kathy, me estas tomando el pelo, ¿verdad? es eso, ¿no? haz el favor de decirme que sí porque si no voy a empezar a plantearme muy en serio lo de llevarte al psicólogo...
-Oh..venga ya! Doris, por favor, eres una exagerada.
-¿Exagerada yo!pero por Dios Bendito, Kathy, si es que me se dónde nació, cómo se llaman sus hermanas, la talla de pie de su madre, su hamburgesa favorita, sé que odia el chocolate con menta y..ah si! y que tiene un tío que vive en Londres que tiene muchísimo dinero y que siempre le regala lo último del mercado...
-Eres cruel Doris, ¿lo sabias? ¡muy cruel!
-¿Cruel yo? La cruel eres tú, que me torturas durante todo este tiempo para nada...En fin ya hemos llegado a tu casa...Hablamos si eso mañana. Esta tarde paso de conectarme al Facebook siempre es lo mismo y luego pierdo toda la tarde ahí metida...Venga tonti..Hasta mañana-Dijo plantando un sonoro beso en la mejilla de su amiga.
*
Por fin en casa. Había sido horrible oír a Doris.¿Qué se creía que no había pensado en todo eso ella cada segundo del fin de semana? Bueno, Doris era así había que perdonarla...

-¡Mamá! ¿estás en casa?-Katherine entró en la cocina, pero su madre no estaba ahí. Subió las escaleras y entró con suavidad en el dormitorio-Mami...-susurró.
La señora Flek estaba echada en la cama con un par de edredones y un té ya frío apoyado en la silla del escritorio.
-Mami, ¿estás enferma?-la señora Flek asintió con una dulce sonrisa y trató de incorporarse. -No, mami, no te levantes voy a llevarme este té y ahora te traigo el termómetro. ¡Porras!si que tienes fiebre..¿has dormido algo en toda la mañana?
-Un poco Tita, un poco- dijo cariñosamente la madre.- ¿Tú qué tal en el instituto?
-Pues...-Katherine se quedo callada unos instantes- Mira, voy a traerte otro té con una aspirina y mientras te lo tomas te voy contando ¿Quieres?- y tras darle un beso en la frente a la enferma salió de la habitación sin hacer mucho ruido.
Las escaleras crujían mientras bajaba. La casa olía a pan tostado. Abajo en la cocina estaba Jack hablando ordenando los imanes de la puerta del frigorífico mientras se preparaba un par de tostadas.
-¿Cuándo has llegado?-preguntó Katherine.
-Hace nada, dos minutos quizá menos...
-No paras de comer, eh..
-Déjame tranquilo.-contestó Jack molesto.
-Mamá está enferma, voy a prepararla un té ¿por qué no se lo subes tú?-no quería tener que terminar contándole a su madre lo de Stevenson.
-Bueno, tu prepáralo y luego hablamos.
-Que pasa te da mucha pereza subir nueve escalones.
-No, es que, bueno Hanna y yo hemos cortado y no me apetece contárselo a mami ahora. Y si subo se lo voy a terminar contando y prefiero no arriesgarme.
-¡Oh! no lo sabía, ¿por qué no me has dicho nada?
-Pues porque qué quieres que te diga no es algo de lo que me sienta orgulloso.
-¿Qué ha pasado?
-Nada que resulta que este finde se fue al pueblo de sus abuelos cerca de Bristol o por ahí y bueno..conoció a vete tú a saber que cretino que me da mil vueltas y no sé qué rollos.
-¡Esa chica es tonta!-Jack frunció el ceño..-¿Qué? ahora podré opinar libremente ¿no?
-¡Venga ya! Hanna te caía bien.
-Ohh.no, perdona que te diga pero esa niñata es insoportable. Desde que empezaste ha salir con ella se iba dando unos aires que no había quien la aguantara.
-Es que yo lo valgo...
-Si bueno, hermanito vamos, que ya está el té. Si no quieres no se lo cuentes a mami, hablaré yo y asunto arreglado, pero que conste que me debes una..eh..
-Sí, si...








martes, 1 de noviembre de 2011

1º- Tras la pregunta

-Buenos días, por favor abrir los libros por la página 177-dijo la joven profesora Miss Glaran.

-¡Eh! Kathy, Kathy- susurró el chico de la cuarta fila al lado de la ventana.

-Dejame en paz, Stevenson-respondió inclinando la cabeza sobre el pupitre Katherine Flek.

-Oh...vamos! no empecemos..Kathy-dijo en tono suplicante el joven.

Katherine Flek tiene diecideis años y estudia en el instituto de un pequeño pueblo de Inglaterra, Horsham. Es una chica normal, tiene el pelo oscuro como su hermano mellizo Jack que se sienta al otro lado del aula y un caracter muy particular.

Katherine se concentró en la página 177 del libro de Matemáticas. Binomios..pff..¡menuda estupidez!
-Kathy...- repitió el joven Stevenson.-tu hermano me lo ha contado todo..venga Kathy deja de ignorarme.

-Señorito Stevenson ¿se puede saber por qué no está leyendo la teoría de la página 177 como el resto de sus compañeros?-dijo elevanado el tono gradualmente Miss Glaran.

-Eh..

-Bien, por favor suba al encerado y explíqueles a sus compañeros que es un binomio y su función.

-¿Su función? Romeo y Julieta de William Shakespeare.-contestó con descaro.

-¡Fuera de la clase jovencito!

-Con mucho gusto-murmuró Stevenson mientras se levantaba bruscamente de la silla.

-Y haga el favor de no hacer ruido al salir. No quiero más interrupciones.

-Como usted diga-contestó receloso mientras cerraba a cámara lenta la puerta del aula.


Katherine adoraba a ese chico tan terriblemente corriente. Había algo en él que la dejaba sin respiración. Durante esa clase en vez de escuchar a la profesora se limitó a escribir una y otra vez las iniciales: L.S, Luke Stevenson.

Sonó el timbre. Ese horrible sonido más propio de una embarcación de la Armada que de un instituto. En la puerta estaba Luke esperando con cara de satisfacción al ver que Katherine le miraba con odio.

-Kathy, Kathy cuando entenderás que no todo en la vida es huir...-dijo caminando al lado de la malhumorada chica.-Jack me ha contado que este finde has estado...mhh..como diría yo..muy callada, extraña, observadora...

-Mira, Stevenson-dijo Katherine parándose en mitad del pasillo- No sé que pretendes pero creo que te deje muy claro el viernes que no quiero tener nada que ver contigo.

-Ya..claro, pero comprenderás que yo no pierda la esperanza...

-La esperanza de qué exactamente, Stevenson

-La esperanza de que te des por vencida y aceptes que me adoras.

-Ah! ya,bueno pues espera sentado.-dijo sin mirarle a los ojos. No era capaz de decirle algo así mirándole a los ojos a esos ojos...Entró en el aula de Literatura. La profesora tenía preparado el proyector. Era Lunes y tocaba Teoría visual, una parida que estaban intentando incluir en el sistema de educación de la zona.
-Bien, chicos por favor, silencio.-la profesora Klimeling era una mujer mayor y bajita, siempre llevaba faldas largas y camisas con estampados muy extravagantes.- Hoy vamos ha empezar con Shakespeare.
Una enorme carcajada inundó la clase. La anonadada profesora se dio tal susto que salió al pasillo y no volvió hasta que faltaban cinco minutos para el final de la clase.
Durante todo ese tiempo había habido intentos por parte de los más responsables de la clase de ir a buscarla y darla alguna explicación. Pero al final el ambiente llegó a convertirse en un pequeño club, en el que se oían momentáneas risas, histéricas conversaciones provenientes de lo que se convirtió en un circulo de chicas que escuchaban a la popular Julia Mackenzie y un continuo murmullo de los chicos que por su parte formaban tres grupos bien diferenciados:el de Jack y Luke que era el más numeroso, el de los frikis del ordenador y el de los que nunca hablan porque están con los cascos del iPod Touch todo el día..





lunes, 31 de octubre de 2011

Desde siempre y hasta nunca

No podían amarse. Siempre lo habían hecho. Deseaban liberarse.
Todos los días eran iguales, no podían sonreír si no estaban juntos. La voz les sonaba falsa y en sus mentes siempre se estaban imaginando el momento en que el otro volviera a aparecer en sus vidas. Cada segundo que vivían pensaban en el otro. Pero no hacían nada, permanecían quietos en la distancia.
Se conocían, puede que no supieran nada del día a día del otro. Pero en cada encuentro sus vidas se llenaban de una Luz que apagaba todo lo demás. Intentaban decírselo, pero se quedaban sin aire. Un beso era la mejor repuesta y la mejor pregunta. Pero nadie nunca preguntó el porqué de esos besos. Se amaban, pero no se atrevían a vivir soñando. No se atrevían a cruzar la puerta que les llevaría a la felicidad. Tenían miedo de descubrir que detrás no estaba la sonrisa que tanto les consolaba. Pero aún así siguieron viviendo sin dejar de pertenecer el uno al otro. Aún en la distancia y el silencio sabían que eran el uno por y para el otro.
Nunca terminó el silencio.
Y un día, años después, un anciano buscaba una tumba en un cementerio con una rosa en la mano y un te quiero en los labios.

31 de Octubre una vez más.

Mujer-Estoy intentándolo, ¿vale cariño?
Hombre- Perdona, perdona, no, no lo sabía, eso es todo. Creí que ya no querías ir.
Mujer-Bueno, pues he cambiado de opinión, ¿supone eso un problema?
Hombre- En absoluto en absoluto. Se hará como tú digas, cielo.
Mujer- Bien pues en ese caso haz el favor de alcanzarme esas tijeras.
Hombre-Eh! claro. Toma
Mujer- Y tráeme el costurero está sobre mi mesilla de noche.
Hombre- ¿Para qué quieres el costurero?
Mujer-Tú tráemelo y déjate de preguntitas, siempre con el porqué, ¡narices!¡Es que hay que explicarlo siempre todo!
Hombre- Bueno, no te pongas así.toma aquí lo tienes...Se puede saber para qué...
Mujer- Quítate la camisa cariño te falta un botón no puedes ir sin un botón ¡Miss Hilaryson lo ve todo!
Hombre- Madre mia, es que no íbamos a ir recuerdas. Esa fiesta te pone de los nervios no sé a que viene ahora esto de que hay que ir.
Mujer-Cariño, quítate la camisa...
Hombre-Ñañañaaaa...Toma.
Mujer-Si vamos a la fiesta es porque hay que ir. Que por qué hay que ir, pues porque nos han invitado. Que por qué nos han invitado, pues porque se supone que somos sus amigos. Que yo no soporto la fiestecita esta de Halloween, cierto, pero sé aguantarme. Además al final tu siempre te lo pasas estupendamente con John y Larry.
Hombre- Vale, vale, pero entonces no lleguemos tarde.
Mujer- Ya, bueno, voy a vestirme salgo en un momento. Tu píntate algo en la cara, que se yo sangre ..o esas ojeras que te pones todos los años, las ceras están en el tercer cajón de la cocina.
Hombre- Quedan quince minutos para que tengamos que estar ahí. No te entretengas...
Mujer- No tardo ni un minuto
Hombre- Ya...
Mujer-¿Qué has dicho?
Hombre- Nada, nada, que te quiero..
Mujer- Ah...yo a ti también cariño...




domingo, 23 de octubre de 2011

Perpetuo recuerdo

Fuera hacia frío. Los cristales de las ventanas parecían estar soportando el peso de toda la Tierra gritando: Libertad.
Yo soy una persona normal, como otra cualquiera. He conocido a mucha gente, unos han permanecido a mi lado y otros han pasado de largo. Tengo miles de recuerdos. Me gusta regodearme en los detalles que mi memoria me permite guardar. Suelo pasarme horas rememorando cada frase, cada sonrisa, cada contestación, cada chiste, cada humillación, cada disgusto, cada pulsera, cada lágrima, cada vestido, cada montura de gafas, cada casa, cada habitación, cada colcha, cada abrazo, cada beso... Para mi todos esos recuerdos forman parte del presente. Soy capaz de revivir cada sensación, cada escalofrío... El mundo ahí fuera, fuera de las cuatro paredes que conforman mi mundo particular donde todo eso vuelve a suceder, grita Libertad. Pide aire que respirar, pide paisajes que admirar, pide salud que disfrutar, pero yo, yo me conformo con aquello que ya tuve, me he encerrado a mi mismo quitándome la libertad que me niegan unos y piden otros.
Algún día volveré a salir y renovaré mi lista de recuerdos, solo espero que entonces cuando mi condena termine, el mundo no se haya cansado de pedir para poder unirme a su grito de suplica orgullosa y rodearme de entusiasmo y ganas de vivir.
Bendita Juventud...

viernes, 21 de octubre de 2011

-Entonces

Cuando su mano acarició su cara y
sus ojos reflejaron el brillo en los suyos.
Cuando todos los sentimientos perdieron el miedo.
Cuando descubrió su suave tacto.
Cuando reconoció su mirada.
Todo se hizo nada.
La música se convirtió en banda sonora.
Los transeúntes se difuminaron y el aroma de las calles fue perfume.

Cuando sonrió.
Cuando juntó sus labios a los suyos.
Cuando aspiró su aliento.
Cuando sus brazos se confundieron en su espalda.
Todo dio vueltas alrededor.
Desapareció la luz y la oscuridad.
El suelo huyó lejos
y un delicado viento recorrió todas sus articulaciones
avivando el fuego de su interior.

sábado, 15 de octubre de 2011

El segundo amanecer

Y salió el Sol.
Y ya no olía a ti.
Y las zapatillas estaban debajo de la cama.
Y tu abrigo seguía colgado de la silla.
Y solo llovía en mi.
Y la tostadora no quería funcionar.
Y el café me quemó la lengua.
Y me puse los tacones negros.
Y se me olvidaron las llaves del coche.
Y la vecina me saludó con cara de pena.
Y el cuando salí a la calle sentí tu presencia a mi lado
y nunca he vuelto a estar sola.

domingo, 9 de octubre de 2011

Perdida en mi misma

Todo seguía igual...sonaba la tele, se oían los gritos de los niños del barrio, la vecina gritaba a su esposo, mi hermano estudiaba en la vieja mesa del salón y un lápiz daba vueltas en mis manos. No sabía que hacer, estaba completamente desesperada...No reconocía nada de todo eso..sabía que nada había cambiado pero ahora yo era como una expectadora que lo oía todo en tercera persona . Me sentía como la lectora de mi propia vida, y eso no me permitía vivirla. La gente me hablaba y una especie de histerismo salía por mi boca. Yo no era así, yo no hablaba así y nunca habría hablado con las personas que en ese momento me rodeaban. Lo primero que se me ocurrió pensar es en cuando era pequeña...sólo en esos recuerdos conseguía reconocerme. Veía a mis amigos a mis amigos de toda la vida, esos que son amigos de verdad, pero no conseguía saludarles, la histérica que poseía a mi cuerpo se alejaba de todo lo que yo apreciaba. Buscaba como una loca un apoyo firme en el que sostenerse. Y mientras tanto yo me caía en una oscuridad sin fondo...No había tiempo.
Un consejo,
una sonrisa,
un abrazo,
un consuelo.
Una oportunidad.

viernes, 7 de octubre de 2011

Steve

Fue grande, fue pequeño,
fue reconocido, envidiado y despreciado,
pero venció a todos
y llegó a entrar en el corazón de miles de personas
que conocieron un nuevo mundo
gracias a las ideas por las que él luchó.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Arte mas allá de la primera impresión

Cuando todo es nuevo Cuando todas las sonrisas son verdaderas Cuando todas la palabras son excitantes Cuando cada escalón es una sorpresa Cuando cada nombre nos muestra un mundo infinito Cuando al mirar nos duelen los ojos Cuando tratamos de captarlo todo Cuando no podemos más Cuando bostezamos Cuando por fin cogemos el carboncillo Cuando el pincel se humedece Cuando cada detalle es un regalo Cuando nadie nos sobra Cuando se aprende de cada gesto Cuando... Cuando el arte inunda cada segundo, volamos sin darnos cuenta.

martes, 27 de septiembre de 2011

A.

Sé que sin ti no podré volver a casa.
Miraré cada baldosa soñando que tú las pisaste aquel día.
Recordaré cada palabra y las esquinas que rodearon esa tarde.
Me esconderé en cada hoja del camino y buscaré tus huellas en el aire.
Aspiraré cada lugar buscando tu aroma.
Porque sin ti no voy a poder volver a casa.
Sin tus zapatos sonando a mi lado, sin tu risa en cada desviación, voy a perderme.
Todos los caminos llevan tu nombre.
Y tus ojos me guían en el recuerdo.
Pero tú no lo sabías.
Tu no sentías nada.
Solo me acompañas.
Solo caminabas.
No me amaste y no has vuelto a aparecer.
No lo sabes.


sábado, 24 de septiembre de 2011

Por tu eterna mirada al infinito.

Se encontraron a mitad de camino. Se miraron. No sabían como definir lo que sentían el uno por el otro. Pero siguieron andando. Esos ojos eran parte de un recuerdo que no acababa nunca. Un verano que les había unido.
Hablar, hablaron de muchas cosas. Por primera vez después de tantas miradas se dieron la oportunidad de conocerse. De escuchar todo lo que el otro pudiera decir. Quisieron reconocer al otro como persona individual. Y descubrieron que pese a las evidentes diferencias, un algo estaba comenzando. Algo que iba a ser difícil y posiblemente largo. Algo que gracias al valor que pusieron en ese paseo empezaba a florecer. La siguiente situación que les una esperemos que sea lo suficientemente silenciosa como para que vuelvan a oírse con la claridad que el primer encuentro dejó en sus corazones. La pureza de cada frase y contestación. La sencillez de amar al otro como persona sin fijarse en lo aparente. Amar. Mañana puede ser un gran día.
Seguiremos contándoles conforme al transcurso de los acontecimientos.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Tragando el humo.

Las campanas de la iglesia sonaban lentamente marcando la hora. Ella estaba en la plaza del Pueblo. Las doce de la noche y la espera continuaba... No quería pensar. Era tan feliz siempre entre sus brazos... Sus palabras y el olor de un Lucky Strike. Siempre encendido en su mano.
Le amaba de una forma pura y verdadera. Amaba sus defectos, sus torpezas. Se sabía de memoria cada sonrisa y cada mirada. Recitaría la lección a cualquiera que quisiera escucharla. Le amaba en el silencio de la espera. Y era feliz, muy feliz.
Era una noche de Septiembre y el frío comenzaba.
Corría lo más rápido que sus piernas le permitían. Podía imaginársela ahí, sola en mitad de la plaza seguramente apoyada en una de las farolas del centro. Cuanto la quería. Era tan distinta a las demás. Cada día le sorprendía con nuevas emociones y detalles. Sus errores eran dulces y tímidos y siempre iban seguidos de una suave disculpa. La quería más que a nada en el mundo.
Por fin llegó a la plaza, deceleró el paso y se sacó un cigarrillo del bolsillo. Verla era la mejor sensación del mundo. Y estaba ahí por él para verle a él.
-Cecilia...
Su voz entró en sus oídos como el mejor regalo. Ahí estaba, toda espera había merecido la pena solo por volver a oírle.
-Asís...

sábado, 17 de septiembre de 2011

-Siempre

No puedo más.
Me duele amarte.
No respiro en la distancia
ni cuando la imaginación me acerca.
Mis articulaciones maúllan,
pues mi alma , con ternura,
acarician mil ortigas.
No puedo más
Me duele amarte

sábado, 10 de septiembre de 2011

Eterna despedida

La noche les envolvía con un frío que penetraba en sus almas. Se miraron. El amor que sentían el uno por el otro era casi palpable. Los sentimientos se unían en esa mirada, la locura enredaba sus mentes. Comenzó a llover y sus ropas se mojaron. No existía para ellos nada fuera de esa silenciosa conversación. Continuaron quietos. La distancia que les separaba no conseguía enfriar sus corazones. Querían que ese momento fuera eterno. Querían permanecer juntos. Cada segundo que pasaba era una nueva oportunidad de amarse. No podían pensar en nada más.
No existe el tiempo en la imaginación de aquellos que deciden darse a otro.
Al poco, fueron acercándose el uno al otro. Él trató de secar el bello rostro que le observaba. Estaban tan cerca ya que oían los latidos del otro. Sentían cada respiración. Y seguía lloviendo. Y seguía la noche como compañera. Y no había nadie.
Comenzó a oírse la locomotora del tren. Y el humo inundó los recuerdos. Y un beso fue su adiós.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Una condesa que vivía en mi barco pirata.

La amistad es algo que nadie realmente puede describir. Cada cual la vive a su manera. Yo por mi parte sé que hay alguien a quien siempre tendré como la mejor amiga del mundo.
Ahora está lejos..Perdida en las calles de París y rodeada de todo lo que sus sueños la piden.
Yo la quiero como a nada en este mundo. Ella lo sabe todo...todo se lo he contado.
Nuestro lenguaje es silencioso. Una mirada un gesto o un ligero movimiento de cejas es la mayor confidencia. Somos profesionales de la partida de mus que es la vida.
Siempre nos hemos tenido la una a la otra y creo que ya formamos parte la una de la otra. Ya nada puede separar nuestras emociones.
Los recuerdos que hemos vivido son eternos en la otra.
La sinceridad no tiene opuesto en nuestras conversaciones.
Hablamos igual, decimos las mismas cosas, pero lo monótono no existe en nuestra risa.
Todas las cosas que hemos hecho juntas son legendarias, casi épicas.
No temo nada si estamos juntas. Nada me asusta si me da la mano.
Nos hemos enfadado un millar de veces, y siempre hemos salido victoriosas pues no somos capaces de vivir sin hablarnos.
Una hermana. Mi hermana. Inés


miércoles, 7 de septiembre de 2011

Un pequeño cambio

-Gracias-dijo el joven a la camarera que le servía la coca-cola y la hamburguesa que había pedido.
Ese día no comía en casa porque tenía entrenamiento de rugby a las 2.30pm y no le merecía la pena volver a casa para comer.
Además esas últimas semana no solía pasar mucho por casa. Hacía ya cinco meses que había nacido su hermana y su madre estaba muy cambiada desde entonces. Ya no le preguntaba que tal las clases ni le aconsejaba sobre ninguna chica en particular, ya no se metía con la profesora de matemáticas y sobre todo ya no le despeinaba mientras le besaba cuando el salía a las 8.15am de casa. No le observaba mientras desayunaba con su eterno brillo de ojos...
Ahora su madre sonreía todo el tiempo, no paraba de tararear las mismas cancioncillas y caminaba pausadamente. Cuando el llegaba a casa lo primero que hacia era chistarle para que guardara silencio y se acercaba de puntillas al cuarto del bebé para comprobar que no se había despertado por la llegada del mayor.
Todo era distinto y para un chico de 16 años eso no era en absoluto agradable.
La niña era realmente una monada, se llamaba Vera. Sólo se había acercado un par de veces al pie de su cunita y siempre mientras la criatura dormía.

El entrenamiento de rugby fue como otro cualquiera con la distinción de que Fred, su mejor amigo, hizo un ensayo que les dejó a todos boquiabiertos durante unos instantes. El entrenador gritó como siempre lo hacía y les remarcó los fallos que no podían permitirse ante el inminente partido del sábado contra los BlackTigers del instituto Luck Black.
Después se fue con Fred a la cafetería y estuvieron hablando de lo impresionante de la jugada y criticando a los jugadores del otro instituto mientras se tomaban una limonada. Pero él tenía el pensamiento en casa...
-Eh! tú! tu en que piensas? Anda vamos que ya es tarde .- dijo Fred zarandeándole. Al parecer llevaban ya un rato en silencio. -¿Te vas a terminar la limonada?
-¿Qué?- en su cabeza no paraba de escuchar la nana favorita de su madre. Una y otra vez.
-¡Bah! nada, venga ¡vámonos!
Caminaron en silencio y él notaba como su amigo le miraba con cara de preocupación. Se despidieron en la verja de la casa de Fred y él continuó su paseo solo. No sabía si quería llegar ya a casa. Aún era demasiado pronto, pero Miss Jiferson había puesto una barbaridad de deberes.
¡Eso es lo que haría! entraría en casa saludaría si se daba la ocasión y se encerraría en su cuarto.
Seguramente su madre no le haría ninguna pregunta.
Introdujo la llave en la cerradura. Entró y se dirigió hacia su habitación. Al llegar a casa había visto el coche de su padre aparcado enfrente del garaje. Seguramente acabaría de llegar del trabajo, pero era demasiado pronto. No era normal. Se sentó y comenzó a sacar los libros de la mochila.
Llamaron a la puerta de su habitación.
-Cariño,-dijo su madre mientras entraba y cerraba la puerta tras de si.- Hola cariño.
-Hola mamá.
-¿Qué tal el entrenamiento?
-Eh...bien.
-Has llegado un poco tarde ¿no?
-Es que me he quedado en la cafetería con Fred Northon.
-Ah...entiendo.Cariño, quería pedirte un favor ¿Crees que podrás?
-Depende, aún no me has dicho que quieres que haga.-el sólo quería hacer los deberes y acostarse cuanto antes. Ni siquiera tenia apetito.
-Tu padre me ha invitado al cine.
-¡Oh! ¿y qué vais a ver?
-Pues...no lo sé, la verdad, pero Lewis...
-Qué mamá.
-¿Podrías hacerte cargo de Vera mientras estamos fuera?
No había pensado en eso. Que mal se sentía por dentro.
-Eh..sí ¡claro! supongo que sí..
-Bien, ven te voy a enseñar donde están sus cosas.
Entonces el tono de su madre volvió a cambiar y se volvió exageradamente dulce. Le fue enseñando donde estaba la ropita, los pañales, recalcando que ella la acababa de cambiar así que en principio no sería necesario, las mantas, los chupetes de repuesto, el biberón que había que calentar un poco antes de dárselo a eso de las 9.00pm, etcétera, etcétera..

Esa noche los dos hermanos se conocieron. Lewis le enseñó a su hermana toda su habitación , sus posters y algún dibujo que había hecho cuando era pequeño y que aun decoraba la pared con sus vivos colores. Escucharon un rato la radio. Y mientras le daba el biberón le relató todo lo que había hecho durante el día y ... bueno, disfrutó de su constante sonrisa y su entrañable risa. Tenía exactamente los mismos ojos que su madre.
Ha eso de las 10 la pequeña cayó rendida en los brazos de su hermano que la dejó cuidadosamente en la cuna y apagó la luz con un suave susurro.
-Bienvenida Vera.

martes, 6 de septiembre de 2011

Oculto en un sueño

¿Quieres que te sea sincera? ¿quieres saber por qué me pasé la noche buscando tu mirada? ¿quieres que te explique que siento cuando estás cerca?
No puedo, no sé expresarlo con palabras y son torpes todos mis gestos.
He intentado cantarlo, pintarlo, he incluso componer una sonata para expresar lo que siento cuando te descubro en la lejanía. Cuando veo tu silueta andar hacia mi, cuando me deleitas con tu sonrisa más sincera. Cuando oigo las palabras acariciar tus labios. Cuando siento que en mi interior van a hacer erupción todos nuestros recuerdos juntos. Te recuerdo bailando con tu hermano y riendo ante una infantil burla. Recuerdo cada uno de nuestros encuentros y sin esfuerzo describo tus miradas y las plasmo en un cuaderno que guardo en un cajón.
Quisiera que comprendieras cuan grande es la tortura de la ignorancia. De no saber si tú me esperas, si tú me buscas, si tú me sueñas...
No sé si es amor o un capricho pasajero, pero el tiempo sigue pasando y yo cuento los segundos en que no estás a mi lado.
Y me vuelvo a despertar esta mañana pensando que es terrible tener que ir a trabajar a la floristería Hilary and Colors porque está muy lejos de tu casa.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Suenen alfileres

Mi madre siempre decía que en la vida hay que tener cuidado con aquellos que nos adulan. Nos contaba historias sobre reyes de la antigüedad que habían perecido por tener a su alrededor consejeros que se pasaban el día adulándoles y alimentandoles un amor propio que llegó a aplastarles.
Lo mio no es el estilo. Suelo ir lo mas cutre que uno pueda imaginarse. No me gustan las faldas ni las camisas y siempre termino poniéndome los Levis viejos de mi hermano, la camiseta basic del Zara y mis Victoria blancas. El pelo lo llevo corto a lo garçon y bueno si nos ponemos a especificar...siempre me peino con la raya a la izquierda a la altura de la mitad de la ceja. Era una manía de mi padre y yo la he continuado.
Vivo en la calle Chardyke de un pequeño pueblo de Inglaterra llamado Temple Cloud. Era la casa de mis padres y ahora vivimos Adam, mi hermano y yo. Hay mucho más silencio que hace unos años y desde hace mucho ya no nos levantamos con el aroma del bizcocho de mamá. Pero estamos bien. Alquilamos una de las habitaciones del piso de arriba, Adam trabaja en el colegio del pueblo como vigilante los fines de semana y yo me gradúo en Derecho a distancia mientras cuido a los hijos de la señora Raflick. ¿Qué podría intentar tener una vida más ..cómo lo diría propia para mi edad? Sí claro que podría pero...Lo del valor nunca ha sido lo mio.
La vida continua aqui en mi pueblo, algún día tal vez me despierte y descubra que el mundo de fuera no va a atacarme que puedo conocer a la gente que lo habita sin miedo a que me hagan daño..pero hasta entonces seguiré levantándome cruzando la calle llamando al timbre y disfrutando de la compañía de unos niños que no son los mios hasta las seis y media de la tarde.
Mi vecina de al lado dice que soy un desperdicio de chica que debería irme a la ciudad a estudiar y ahí conocer a un apuesto joven que me quisiera y me enseñara como vivir.
Yo me siento mal por ella, pero la vida es como a uno se la dan y no voy a arriesgarme a perder la casa de mis padres y... Oh me siento taaaan cobarde...
Mañana será otro día.

Mi madre era costurera de la sastrería del señor Malick y también solía decir que en un vestido no hay que dejar que a uno le pongan muchos alfileres para resaltar la figura porque terminarás clavándote alguno.



Amistad sincera.

Tengo una amiga que se llama Celia.
Es mi amiga y no puedo hacer nada por solucionarlo.
Tiene una sonrisa que me encanta.
Siempre desborda sensatez aunque intente reprimirse.
Sabe camuflarse en una roca.
Tiene momentos verdaderamente memorables.
Sabe destrozar el mínimo intento de nerviosismo.
Y bueno como os decía es mi amiga.
Por ello la tengo y la seguiré teniendo
aunque se convierta en el ser más insoportable del mundo
o se vaya a vivir al Tíbet.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Soñar no siempre es mentira.

Mientras corría hacia el hotel comenzó a llover. Nunca me ha disgustado la lluvia, pero ese día no tenia ganas de llegar mojada a trabajar y tener que atender a los ricachones de turno con el pelo sucio y empapado.
Aceleré el paso y entre por la puerta del servicio. Es una puerta que poca gente ve. Está normalmente a la derecha de las suntuosa puerta giratoria o bien si el hotel es tan grande como en el que yo trabajo está a la vuelta de la esquina.
Fui a los baños de señoritas y me puse el uniforme. Metí mis cosas en la taquilla y como siempre me guardé la llave en el escote. Supongo que nadie querrá robar a una simple recepcionista, pero por si las moscas yo siempre hacia ese pequeño esfuerzo por mis cosas que ese día eran: el jersey de punto que me hizo mi abuela las navidades pasadas, los vaqueros de Mark&Spencer de toda la vida, mis converse violetas y una pequeña mochila de cuero plasticoso, alias falso que compré en el mercadillo del barrio.
-Buenos días señorita Carser- ahí estaba otra vez como siempre el irónico saludo de Jane. Creo que nunca conoceré a una persona tan buena como ella. Era un gusto tenerla de compañera.-¿Olvidaste el paraguas?-mi cara tomó ese gesto propio de.."que graciosa".- tranquila Miss Perfecta también, pobrecilla está angustiadísima.-Jane nunca se reia de los demás, siempre llegaba hasta el límite de lo permitido pero sin pasarse.
Miss Perfecta o Georgina Natlyn como realmente se llamaba actuaba como un Perfecta niña de papá. Vivía en los alrededores del Bronx. Todos lo sabíamos, pero escuchábamos sus historias sobre la casa en Beverly Hills y los veranos en Miami, con gran admiración. Sí, tiene mucha imaginación nuestra querida Miss. Mucha imaginación y poco intelecto.
-Por qué "pobrecilla?- no entendia porqué ella si que daba lástima y yo no!
-Porque hoy es Miércoles Ellie. Miércoles...
Ah! era miércoles, bien para los que no lo sepáis los miércoles era un día destacado entre los demás de la semana por la llegada del admirable, guapo, sonriente, agradable y encantador Mr Brunestrek.
Como cada miércoles a eso de las 9.00 llegaba el susodicho para desayunar con su anciana tía Françoise Brunestrek que era residente del hotel, casi vitalicia.
Este joven portento de las finanzas según descubrió Harry el portero buscando por internet, era la esperanza de Miss Perfecta de cumplir todas sus fantasías.
A mi personalmente el joven no me llamaba mucho la atención, pero al resto de las chicas del hotel las tenía anonadadas.
- Chicas, ¿no tendréis un secador verdad?
-Eh...Jane! ¿no había uno en la habitación de las limpiadoras? Hanna me lo enseñó el otro día. Se lo olvidaron unos recién casados ¿no?
-¡Cierto! pero me lo llevé a cas...¡ouch! ¡lo siento Georgy!
-Buahh...y ahora que voy a hacer? eh..! que hago ahora!!!
Se estaba histerizando, pero de verdad. Y en el mismo momento en que su chillido inundaba el Hall. Entró su principe azul. Que se dirigió moviendo la cabeza y con un gesto burlón hacia Jane.
-Ejem...perdone señorita, sabe si mi querida tía se ha despertado ya?
-No sé porque ibamos nosotras a saber quien es su tía-interrumpí. Me ponía de los nervios que la gente se creyera tan importante como para que el resto del mundo se supiera su vida en verso!
- Lo siento, señorita. No era mi intención molestarla de ese modo.
Y me besó! a mi! a mi!!!!!
A Miss casi le da un ataque al corazón! y Jane soltó una de sus encantadoras carcajadas. Yo por mi parte le pegue una bofetada! en serio!! lo hice. Siempre había querido hacer algo así y lo hice. No sé de donde saque las fuerzas pero lo hice.
-¿Tiene planes para esta noche?-dijo frotándose la enrojecida mejilla izquierda.
-¿Que tal el sábado?-Siempre he sabido que no sería una de esas chicas fáciles.
-El sábado.
Y se fue.
He de deciros que el sábado me presenté con todas mis compañeras. Jane, Miss y bueno, Harry también vino. Fue la mar de divertido!
Todos los miércoles nos reímos al recordarlo. Bueno, yo por mi parte sigo viéndole todos los sábados, los domingos, los lunes, los martes, los jueves y los viernes. Dentro de dos meses nos casamos y Jane y Miss serán las damas de honor.






jueves, 1 de septiembre de 2011

Dibujando un nuevo presente

Cuando se sueña uno puede imaginar miles de lugares, miles de momentos, miles de personas, de conversaciones, de risas, de fotografías perfectas, de oscuridades penetrantes...
Uno puede salir de su día a día e intentar engañar a su propia razón. Todos lo hemos hecho alguna vez. Todos hemos imaginado un día perfecto con esa persona que nos parece tan perfecta. Hemos procurador ser fieles a nuestro propio carácter y crear un mundo perfecto.

Pero esta mañana me intenté asomar a ese mundo perfecto y todo chirriaba, las puertas cerraban mal, las ventanas no paraban de golpearse contra las macetas, niños gritaban por la calle y llovía aunque no hubiera ni una nube en el cielo.
Hoy ya no era mi mudo ideal. Hoy todo se rompía, todo lloraba, todo sufría.
Y dejé en blanco mi recuerdo. No pensé más en aquellas cosas. Miré hacia afuera y me encontré con un mundo real que tenia fallos que podían molestarme o resultar cómicos, pero que eran coherentes con mis acciones y sentimientos.
Porque la realidad pasa a nuestro lado y si huimos de ella sin conocerla nos perdemos la oportunidad de ser conscientes tanto de nuestros fallos como de nuestras victorias. Y es un sabor que enseña mucho.

Porque no sé el porqué

Cuando nos miramos pasan muchas cosas. Sé que me ves y que mil preguntas inunda tus pensamientos.
Sé que es extraño y que no somos capaces, no al menos por ahora, de definir lo que sentimos,
Pero también sé que en tus ojos quiero ser la princesa, la que te haga reír, la que saque esa sonrisa tuya que tanto me gusta. En tus ojos deseo ser el consuelo...
Tus ojos. Ese Lugar donde todo lo que amo se encuentra. Es el lugar donde reside mi felicidad. Es el Lugar donde descubrí a esa persona que eres y que sé que ya amo. Donde cada una de tus particularidades brilla como centellas en una noche oscura.
No sé porque sucede, no se porque me atrevo pero ya todas las noches sueño con que me miras otra vez. Deseo ardientemente encontrarme con tu mirada. Descubrir cosas nuevas en su interior. Encontrar la certeza de que tú también me amas y que los días de soledad ya van a terminar.
Necesito comprender porque eres tú quien me ha hechizado. Que parte de tu ser tiene la culpa. Quien ha despertado a mi vida y me ha ayudado ha reconocer mi realidad. Necesito conocer todos tus secretos. Destapar tus sentimientos. Tus recuerdos son las historias que tejen mi sombra y necesito verlos al mirar atrás.
Tus ojos negros, infinitos, son obras de arte por descubrir y yo quiero ser su navegante.
Por favor vuelve a aparecer.

sábado, 27 de agosto de 2011

No sigas en el engaño

Limítate a mirarme a los ojos.
Ya no existe la persona buscada en la mirada.
Date cuenta de que no está.
La verdad es que nunca estuvo.
Solo un velo que cubría de ilusiones los momentos.
No juzgues algo aparente.
No busques que respondan con verdades,
si es que éstas se perdieron en el intento de consolarse.

viernes, 26 de agosto de 2011

La vida tiene sorpresas

Fue duro, un golpe en toda regla...el suelo estaba duro y el dolor pudo durar semanas. Pero no valía quedarse tumbado en el suelo, no merecia la pena permanecer quieto en el mismo lugar había que levantarse incorporarse y notar la extraña sensación de no tener nadie cogido de la mano. Puede que en un principio el frio recorriera cada línea de tu palma pero luego el cálido sol que iluminaba el mundo penetraba en tu alma y volvías a ser tu. Te olvidabas del dolor y permanecías en pie..buscando fuerzas para dar el primer paso.
Lo diste y una sonrisa liberadora abrio la puerta de tu nueva vida. habias superado la caída y ahora solo tenias que seguir andando a la espera de lo que el futuro quisiera regalarte...

lunes, 15 de agosto de 2011

Me corté al pasar página.

No creo que pueda olvidarlo,
No creo que merezca sentirlo,
No creo que haya tiempo,
No puedo sentir el miedo,
No quiero resistirlo,
No voy a soportarlo.

Posiblemente acabe hoy,
Nunca podré verte,
Nunca conoceré el ritmo de tu alma,
No palparé los latidos de tu mirada,
Puede que incluso llegue a cansarme,

Quiero que sepas verlo,
Pretendo vivir sin tu aliento,
No puedo permitirlo,
No quiero sentirlo,
No me atrevo a mirar
el verdadero sentido de tus palabras.

Los recuerdos son falsos
mutilan mis ilusiones
Me ahogan en suspiros,
El pasado me olvida,

Si te respeto, me hieres,
Si te admiro, huyes,
Pero si me voy lejos, me persigues.
Olvidaré que exististe.

viernes, 12 de agosto de 2011

Cintas Rotas

Me acerco más y más a ti, pero tus ojos no me ven, tu mirada esta perdida, mirando a un lugar infinito de tu interior. ¿Qué vas a hacer?No te separes, n, no lo hagas, no puedes dejarme, yo te quiero, no..no..por favor.
Te alejas, centímetro a centímetro tu camiseta comienza a deslizarse entre mis dedos que intentan desesperadamente aferrarse a ti. Tu sonrisa se apaga y me dice lentamente como si intentaran que la tortura fuera mayor.
-Natalie...
¡Ya no me quieres!¿es eso no?Una lágrima de orgullo herido resbala por mi mejilla.
El silencio inunda cada fracción de mi alma, un silencio eterno, di algo más.
Te miro a los ojos y solo veo lástima, lástima y alivio.
Comienzas a caminar hacia atrás, alejándote de mi. Siento un frío que me estremece, cada centímetro que avanzas el aire que nos separa comienza a helarse. Me duele la cabeza y a duras penas consigo mantenerme en pie. La mano izquierda me empieza a temblar con furia, pero yo concentro todas mis energías en ver esa última imagen de ti.
Te das la vuelta y te alejas acelerando el paso, para terminar corriendo cuando ya estás tan lejos que ni siquiera distingo tus converse rojas
-Oliver...


No soporto más , ya no siento nada, vamos Natalie, no lo hagas más difícil Suelta mi camiseta, vamos. Tú no puedes entenderlo, ahora no, pero...
No quiero mirarla, me agobia su presencia, sus caricias son como lijas sobre mi piel, no aguanto más, no puedo..
Me está mirando. No sé cómo decírselo, ya no siento nada eso es todo, no puedo seguir así, yo..
-Natalie..-
Me alejo. Lo siento tanto por ella, pero ya no.. nada! solo vacío, no, no puedo explicarlo, pero me repugna..es...es tan extraño...
Dios mio como ha podido pasar esto, eramos..eramos casi una leyenda, pero sé que no la quiero.
Vamos, vamos aléjate, aléjate...¡¡Ya!! ¡sí!
-Soy libre.