miércoles, 16 de noviembre de 2011

Otra Puerta

Y descubres una mirada nueva, que te cuenta mil historias que nunca antes habías oído.
Descubres otra vida, otra realidad. Y la curiosidad que sientes es renovadora.
Te das cuenta de tu ignorancia y de lo que el mundo te está guardando.
Y descubres un timbre nuevo, un olor nuevo, una sonrisa distinta, un movimiento de manos, una postura diferente, un nuevo color de ojos.
Y un recuerdo comienza a entrelazar historias y fantasías en tu mente.
Y todo parece perfecto, todo puede ser, todo puede pasar...pero el tiempo sigue.
Y la mirada se va..




miércoles, 9 de noviembre de 2011

Tras el silencio que deja un beso.






-¿Sabes qué?

-A veces.











lunes, 7 de noviembre de 2011

3º Pequeños cambios

-Mami..-Dijo Katherine abriendo la puerta
-Pasa cariño.
-Mira quien ha llegado.- Jack asomó la cabeza detrás de su hermana.
-Hola mamá, ¿que tal estás?..bueno esto...Quiero decir..¿Estas mejor?
-Estaré mejor cuando me des un beso cielo.
-Ya, bueno...- Jack gruñó un poco pero besó a su madre en la frente con ternura.
-Bueno, contarme, que tal vuestro día?
Jack miró a Katherine desesperado.
-Eh... pues bien, bueno se puede decir que bien.-contestó ella rápidamente.- No ha pasado nada fuera de lo normal la verdad..
-Bueno, mamá yo voy a bajar a hacer unos deberes que no pude terminar en el finde , va?
-Espera, cuéntame? que tal le ha ido el fin de semana a Hanna
Jack, casi muere dentro de si. Y Katherine salió en su rescate
-Ah! bueno está lo de la señorita Spencer, está embarazada-En lo que tardó en decir esto, Jack ya había volado.
-Eso ya me lo dijisteis el viernes Katherine. Me vas a decir que le pasa a tu hermano?
-Mamá, no te preocupes, de verdad, ahora procura descansar.
-Llevo todo el día tumbada Katherine no es descansar lo que necesito. ¿Qué le pasa a Jack?
-Nada serio mami, cosas de la vida..De verdad no tienes por que preocuparte, dale tiempo y te lo contará, seguro. Ahora tómate el té y trata de dormir.- su madre la miró con cara de preocupación.-Confía en mi mami, confía en mi...-dijo cerrando la puerta de la habitación con cuidado para no hacer mucho ruido.
La verdad es que Jack y ella se llevaban muy bien, pese a lo que la gente crea de los mellizos. Estaban muy unidos. Se querían de veras. Sabían que siempre se tendrían el uno al otro y eso es algo maravilloso.
Cuando Katherine llegó a la cocina se encontró con Jack comiéndose la cuarta tostada como mínimo y con todos los apuntes de Matemáticas esparcidos por todas partes, literalmente.
-¿Qué ha pasado?¿Te ha preguntado?
-No te preocupes, todo está...-pero el teléfono del salón sonó y lo que Katherine fuera a decir quedó en el olvido.
Jack se levantó y descolgó después de dos timbrazos.
-Ah! hola! ¿Qué? ¿Hablas en serio?. va...va..-Jack me miró avisándome con la mirada.-Es para ti, Luke.
- Para mi? No pienso ponerme.-Y volvió a entrar en la cocina poniéndose apresuradamente a recoger y tratar de ordenar el follón que había montado Jack en la cocina. Pero su voz llegaba desde el salón.
-No, no se quiere poner. Sí, sí esta en casa, si... ¿Y qué? No voy a obligar a mi hermana a hablar contigo.-Cuanto le agradecíó Katherine ese detalle a mi hermano- ¡Venga ya! Bueno, pues hasta mañana. Espero que te pongas a hacer tu parte del trabajo de Biología porque no voy a volver a hacértelo. ¿Me oyes, tío?. Venga, adiós.
Colgó. Y Jatherine después de unos minutos de tensión consiguió respirar tranquila.
-¿Por qué no te has puesto?- preguntó Jack desde la puerta mirando a su hermana con cariño.
-No tengo nada que decirle eso es todo. Y paso de incoherencias y de perder el tiempo.
-A mi no te me pongas seria eh!-No es mi culpa lo que le pasa a Luke.-dijo con una sonrisa.
-Y que le pasa exactamente a Luke si se puede saber? eh!-recriminó ella ya algo molesta.
-Bueno, eso no te lo puedo decir. Eres mi hermana, pero él es mi amigo y en estos temas no sería respetuoso decir nada. Ya te darás por enterada tú solita. Eres inteligente te viene en los genes. Créeme. Todo irá bien.
Jack siempre conseguía desconcertar a Katherine cuando actuaba así. Era como si se sacara las frases del guión de una película antigua de esas en blanco y negro.
Esa noche Katherine no durmió muy bien. "Todo irá bien" Bueno, si Jack lo decía sería verdad...Pff..y mañana martes. La verdad es que no quería creer a Jack, no quería volver a caer en la fantasía... Al poco se durmió y empezó a soñar que todos sus compañeros del instituto y bueno, también estaba su prima Claire y muchos señores con gabardina. Todos corrían hacia un enorme túnel marrón como con esperanza...
Sonó" Eigth Days a Week" de los Beatles. Medió dormida y un poco mareada Katherine alargó el brazo y cogió el móvil que estaba debajo de la cama. Un mensaje nuevo.

[Kathy, olvídame] -era Luke. Eso era demasiado. ¡Olvidarle! ¿Pero quién se creía que era?
Las cuatro de la mañana y ya de mal humor. Mal empezamos.





domingo, 6 de noviembre de 2011

Amarillo

-Corre Tommy!!
-Ya corro, lo que pasa es que mis piernas no quieren correr más...
-Pues diles que se esten calladitas vamos a volver a perder el autobús.- La distancia entre los dos niños cada vez era mayor.
-Dex...espera, por favor-jadeaba el pequeño.
Dexter llegó al último cruce de cebra. El autobús estaba parado y sólo quedaba una niña por subir.
-¡Espere!por favor. Mi hermano pequeño está cruzando.
Era verdad, en ese mismo momento el pequeño Thomas cruzaba la calle. Un coche rojo torcía la esquina a toda velocidad. Lo conducían dos chicos jóvenes que volvían de celebrar una fiesta en casa de un amigo que estaba sin padres ese finde.
TOMMY..!-un dolor que desgarra inundó la calle... Y poco a poco todos los niños fueron bajando del autobús amarillo. Lágrimas rociaron el asfalto y el silencio envolvió a Dexter para siempre.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Fuiste mi vida

Sólo me di cuenta cuando ya no oía tu risa detrás de la puerta mientras metía las llaves en la cerradura de casa al volver de la oficina. Cuando dejé de tararear nanas. Cuando encontré tus zapatitos guardados en un baúl. Cuando el olor a bebé dejó de recibirme cada día. Cuando ya no me despertaba por tus llantos. Cuando mis manos dejaron de ser un juguete para las tuyas. Cuando tus besos desaparecieron de mis mejillas. Cuando ya no me contabas tus aventuras en el patio del colegio. Cuando ya no podía ayudarte con los deberes. Cuando tuve que comprarte tu primer traje de chaqueta. Cuando dejé de curar las heridas de tus rodillas. Cuando tu voz dejó de saludarme en el desayuno. Cuando dejé de ser la única mujer de tu vida...
Creciste. Creciste y te fuiste. Y ya sólo me queda irme a la cama recitando el cuento de 'Pulgarcito' que tanto te gustaba.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

2º Hogar dulce hogar

El resto de la mañana pasó sin muchas alteraciones. Quizá cabría recalcar que Doris Calahan llamó al profesor de historia 'cretino engreído' por lo que visitó por segunda vez a la jefa de estudios. Por lo demás el tiempo siguió pasando al igual que las notitas de pupitre en pupitre relatando los más estúpidos disparates en un intento de huir de la monotonía de los lunes.
Cuando sonó el timbre a las dos y cuarto todo el mundo se levantó, cayó algún lápiz al suelo y poco a poco las clases fueron vaciándose. Katherine salió de las últimas, entretenida en encontrar la tapa del bolígrafo negro entre los lápices de colores, y los envoltorios vacíos de chicle que rellenaban su estuche. Doris la esperaba en la puerta moviendo nerviosamente el pie derecho.
-Venga ya Kathy! no se te va a secar el boli de aquí a tu casa...¡Vamos!por favor, ¡no aguanto más aquí dentro!
-Ya va, ya va..solo es un momento. ¡Ves! aquí está-dijo levantando victoriosa la mano.
-Pues venga.- .
Doris y Katherine eran amigas desde que sus madres coincidieron un día en el Sansbury, en el pasillo de los pañales. Siempre habían estado juntas y siempre se habían tenido la una a la otra. Eran como hermanas, es decir, las típicas amigas que hay en toda clase de 5º grado.
Pese a todo no podían ser más distintas la una a la otra, tanto física como psicológicamente. Doris era rubia,ojos castaños, llena de pecas, nerviosa, abierta, descarada, sonriente y bastante alta. Katherine por su parte era de mediana estatura(1,65 m.para ser exactos), bastante callada, de maneras muy frías como de otro siglo, ojos verdes y sonrisa puntual.
-¿En que piensas Kathy?-dijo Doris mirando con un poco de preocupación a su amiga. pues llevaban ya un rato calladas-¿Es por lo de Luke?
-Stevenson!!!-contestó en tono histérico Katherine saliendo sorprendentemente de su silencio y calmándose al instante.-No que va..ahora pensaba en como empezar el trabajo sobre la conquista de Guillermo el conquistador duque de Normandia...Es un personaje que siempre me ha intrigado.Vete tu ha saber por qué..-dijo con tono serio y despreocupado.
-Que rarita eres cielo...Mira que tener eso ahora en la cabeza ...
-¿Ahora?por qué dices 'ahora'.
-Pues porque llevo tres años si no más oyéndote hablar de 'Luke Stevenson el amigo de mi hermano'-tarareó burlonamente Doris-y ahora que el chico se interesa tú me hablas de Guillermo el Conquistador, es que quieres que me de un infarto o algo? Para que he oído tanto patatín y patatán acerca del sujeto si ahora te me vas a hacer la desinteresada..ehh! Contéstame, por qué ¡manda narices el asunto!- Doris terminó la reprimenda con una sonrisa encantadora que podría iluminar siete estadios de fútbol. Katherine se contagio y las dos empezaron a reírse calle abajo.
-No en serio, Kathy, me estas tomando el pelo, ¿verdad? es eso, ¿no? haz el favor de decirme que sí porque si no voy a empezar a plantearme muy en serio lo de llevarte al psicólogo...
-Oh..venga ya! Doris, por favor, eres una exagerada.
-¿Exagerada yo!pero por Dios Bendito, Kathy, si es que me se dónde nació, cómo se llaman sus hermanas, la talla de pie de su madre, su hamburgesa favorita, sé que odia el chocolate con menta y..ah si! y que tiene un tío que vive en Londres que tiene muchísimo dinero y que siempre le regala lo último del mercado...
-Eres cruel Doris, ¿lo sabias? ¡muy cruel!
-¿Cruel yo? La cruel eres tú, que me torturas durante todo este tiempo para nada...En fin ya hemos llegado a tu casa...Hablamos si eso mañana. Esta tarde paso de conectarme al Facebook siempre es lo mismo y luego pierdo toda la tarde ahí metida...Venga tonti..Hasta mañana-Dijo plantando un sonoro beso en la mejilla de su amiga.
*
Por fin en casa. Había sido horrible oír a Doris.¿Qué se creía que no había pensado en todo eso ella cada segundo del fin de semana? Bueno, Doris era así había que perdonarla...

-¡Mamá! ¿estás en casa?-Katherine entró en la cocina, pero su madre no estaba ahí. Subió las escaleras y entró con suavidad en el dormitorio-Mami...-susurró.
La señora Flek estaba echada en la cama con un par de edredones y un té ya frío apoyado en la silla del escritorio.
-Mami, ¿estás enferma?-la señora Flek asintió con una dulce sonrisa y trató de incorporarse. -No, mami, no te levantes voy a llevarme este té y ahora te traigo el termómetro. ¡Porras!si que tienes fiebre..¿has dormido algo en toda la mañana?
-Un poco Tita, un poco- dijo cariñosamente la madre.- ¿Tú qué tal en el instituto?
-Pues...-Katherine se quedo callada unos instantes- Mira, voy a traerte otro té con una aspirina y mientras te lo tomas te voy contando ¿Quieres?- y tras darle un beso en la frente a la enferma salió de la habitación sin hacer mucho ruido.
Las escaleras crujían mientras bajaba. La casa olía a pan tostado. Abajo en la cocina estaba Jack hablando ordenando los imanes de la puerta del frigorífico mientras se preparaba un par de tostadas.
-¿Cuándo has llegado?-preguntó Katherine.
-Hace nada, dos minutos quizá menos...
-No paras de comer, eh..
-Déjame tranquilo.-contestó Jack molesto.
-Mamá está enferma, voy a prepararla un té ¿por qué no se lo subes tú?-no quería tener que terminar contándole a su madre lo de Stevenson.
-Bueno, tu prepáralo y luego hablamos.
-Que pasa te da mucha pereza subir nueve escalones.
-No, es que, bueno Hanna y yo hemos cortado y no me apetece contárselo a mami ahora. Y si subo se lo voy a terminar contando y prefiero no arriesgarme.
-¡Oh! no lo sabía, ¿por qué no me has dicho nada?
-Pues porque qué quieres que te diga no es algo de lo que me sienta orgulloso.
-¿Qué ha pasado?
-Nada que resulta que este finde se fue al pueblo de sus abuelos cerca de Bristol o por ahí y bueno..conoció a vete tú a saber que cretino que me da mil vueltas y no sé qué rollos.
-¡Esa chica es tonta!-Jack frunció el ceño..-¿Qué? ahora podré opinar libremente ¿no?
-¡Venga ya! Hanna te caía bien.
-Ohh.no, perdona que te diga pero esa niñata es insoportable. Desde que empezaste ha salir con ella se iba dando unos aires que no había quien la aguantara.
-Es que yo lo valgo...
-Si bueno, hermanito vamos, que ya está el té. Si no quieres no se lo cuentes a mami, hablaré yo y asunto arreglado, pero que conste que me debes una..eh..
-Sí, si...








martes, 1 de noviembre de 2011

1º- Tras la pregunta

-Buenos días, por favor abrir los libros por la página 177-dijo la joven profesora Miss Glaran.

-¡Eh! Kathy, Kathy- susurró el chico de la cuarta fila al lado de la ventana.

-Dejame en paz, Stevenson-respondió inclinando la cabeza sobre el pupitre Katherine Flek.

-Oh...vamos! no empecemos..Kathy-dijo en tono suplicante el joven.

Katherine Flek tiene diecideis años y estudia en el instituto de un pequeño pueblo de Inglaterra, Horsham. Es una chica normal, tiene el pelo oscuro como su hermano mellizo Jack que se sienta al otro lado del aula y un caracter muy particular.

Katherine se concentró en la página 177 del libro de Matemáticas. Binomios..pff..¡menuda estupidez!
-Kathy...- repitió el joven Stevenson.-tu hermano me lo ha contado todo..venga Kathy deja de ignorarme.

-Señorito Stevenson ¿se puede saber por qué no está leyendo la teoría de la página 177 como el resto de sus compañeros?-dijo elevanado el tono gradualmente Miss Glaran.

-Eh..

-Bien, por favor suba al encerado y explíqueles a sus compañeros que es un binomio y su función.

-¿Su función? Romeo y Julieta de William Shakespeare.-contestó con descaro.

-¡Fuera de la clase jovencito!

-Con mucho gusto-murmuró Stevenson mientras se levantaba bruscamente de la silla.

-Y haga el favor de no hacer ruido al salir. No quiero más interrupciones.

-Como usted diga-contestó receloso mientras cerraba a cámara lenta la puerta del aula.


Katherine adoraba a ese chico tan terriblemente corriente. Había algo en él que la dejaba sin respiración. Durante esa clase en vez de escuchar a la profesora se limitó a escribir una y otra vez las iniciales: L.S, Luke Stevenson.

Sonó el timbre. Ese horrible sonido más propio de una embarcación de la Armada que de un instituto. En la puerta estaba Luke esperando con cara de satisfacción al ver que Katherine le miraba con odio.

-Kathy, Kathy cuando entenderás que no todo en la vida es huir...-dijo caminando al lado de la malhumorada chica.-Jack me ha contado que este finde has estado...mhh..como diría yo..muy callada, extraña, observadora...

-Mira, Stevenson-dijo Katherine parándose en mitad del pasillo- No sé que pretendes pero creo que te deje muy claro el viernes que no quiero tener nada que ver contigo.

-Ya..claro, pero comprenderás que yo no pierda la esperanza...

-La esperanza de qué exactamente, Stevenson

-La esperanza de que te des por vencida y aceptes que me adoras.

-Ah! ya,bueno pues espera sentado.-dijo sin mirarle a los ojos. No era capaz de decirle algo así mirándole a los ojos a esos ojos...Entró en el aula de Literatura. La profesora tenía preparado el proyector. Era Lunes y tocaba Teoría visual, una parida que estaban intentando incluir en el sistema de educación de la zona.
-Bien, chicos por favor, silencio.-la profesora Klimeling era una mujer mayor y bajita, siempre llevaba faldas largas y camisas con estampados muy extravagantes.- Hoy vamos ha empezar con Shakespeare.
Una enorme carcajada inundó la clase. La anonadada profesora se dio tal susto que salió al pasillo y no volvió hasta que faltaban cinco minutos para el final de la clase.
Durante todo ese tiempo había habido intentos por parte de los más responsables de la clase de ir a buscarla y darla alguna explicación. Pero al final el ambiente llegó a convertirse en un pequeño club, en el que se oían momentáneas risas, histéricas conversaciones provenientes de lo que se convirtió en un circulo de chicas que escuchaban a la popular Julia Mackenzie y un continuo murmullo de los chicos que por su parte formaban tres grupos bien diferenciados:el de Jack y Luke que era el más numeroso, el de los frikis del ordenador y el de los que nunca hablan porque están con los cascos del iPod Touch todo el día..